Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

“Pero abuelita por Dios,
yo creo que no hay derecho
mire como tiene el pecho
con esa terrible tos…
Ya se lo dijo el doctor
que no debería fumar
sabe usted que le hace mal
después no duerme tosiendo
que se lo vengo diciendo
de que salió el hospital.

La abuela miró a su nieto
aguantando el chaparrón
y, aunque tenía razón,
le divertía su reto.
Con sus ojillos inquietos
que no paraba de mover,
parecía comprender
esa larga letanía,
pero, al buen muchacho oía
como quién oye llover.

Que la abuela no fumara
era la orden del día,
y el muchacho la cumplía
aunque ella se enojara.
"Por una vez que pasara
pero más? Capaz que muera."
Y como el nieto insistiera
en querer meterle miedo
con el pucho entre los dedos
le dijo de esta manera:

Tal vez, tu tengas razón,
como dijo el doctorcito,
que, si fumo un cigarrito,
me acerco más al cajón.
no te dé preocupación,
que para mi es un consuelo
tocar las puertas del cielo
después de tanto penar,
que, a mi me dió por fumar
en de que murió tu abuelo.

Porque antes nunca fumé.
no le encontraba sentido
andar con pucho encendido
y echar humo como un tren.
sería soledad , tal vez?
o la pena? Qué se yo.
cuando tu abuelo murió
solo sabía llorar...
entonces empecé a fumar
y el tronco se acostumbró.

Tu abuelo era un hombre sano
de una gran inteligencia.
El no hacía diferencias
entre los seres humanos,
todos eran sus hermanos:
chico y grande respetaba.
Yo, de niña lo admiraba,
lo encontraba diferente..
y, cuando estuvo ausente
fumando lo recordaba.

Quedé con tu padre chico
y tuve que trabajar.
Así empecé por lavar
la ropa de algunos ricos.
Cómo lavé, no me explico,
las toneladas de ropa,
como la plata era poca
yo bajaba la cabeza
y me enfrentaba a la artesa
con el cigarro en la boca.

Así pasaron los años
con sus días y sus meses.
La vida se desvanece
como el humo del cigarro.
Tu padre, mozo bizarro,
salió igualito a tu abuelo.
El trigo del mismo suelo
siempre dió buena cosecha.
Yo, contenta y satisfecha,
echaba humito pal cielo.

Cuando conoció a tu madre
yo le dí mi bendición,
pues, tenía un corazón
igualito al de tu padre.
Pero, por esos desaires
que nos da el destino cruel,
a poco de tu nacer
se la llevó un viento frío...
el lloraba al lado mío,
yo fumaba al lado de él.

Así te criaste tú
entre tu padre y tu abuela.
Con muchas noches en vela
para cuidar tu salud.
No tiene el pobre quietud
en su lucha por la vida.
A poco tiempo otra herida
en nuestro pecho se abrió:
tu padre desapareció
por razón desconocida.

Lo busqué por muchos días,
recorrí todo lugar.
Al fin lo vine a encontrar
en cuartel de policía.
Allí me dijo la"Usía"
que lo tenían por pillo.
Lo pillaron en corrillo
en una huelga de obreros...
Y al verlo allí prisionero
le dejé mis cigarrillos.

Después... me lo relegaron
a una zona muy fría.
Enfermó de pulmonía
y... allá mismo lo enterraron.
Para el hombre lo más caro
siempre han de ser sus ideas.
La vida lo pone a prueba
al que es capaz de pensar
y el defender su ideal
hasta la muerte lo lleva.

Y aquí estamos los dos,
con toítito lo sufrido
y yo veo al nieto mío
preocupado de mi tos.
Alabado sea Dios,
no seas intolerante.
hay cosa más culminantes
que los bronquios de tu abuela:
que salgas bien en la escuela,
por ejemplo es importante.

El nieto se le acercó
cariñoso, humildemente,
y besándola en la frente
sacó un hilillo de voz:
"Abuela, no crea que yo
la quisiera molestar,
sólo la quiero cuidar
usted es lo único que tengo...
no crea que no comprendo
su manía de fumar.

Pero usted tiene que cuidarse
sino por usted, por mí.
Yo quiero verla feliz
y usted tiene que ayudarme.
Si no pa'que iba a criarme
y a sufrir tantos desvelos?
Yo soy lo que fué mi abuelo...
lo que mi padre quería.
Ahora yo soy su guía
y su único consuelo.

Y si se me va a morir,
que no sea a su manera
que sea cuando Dios quiera
que aún es tiempo de vivir."
Ella quiso discutir
y de nuevo argumentar,
pero se largó a llorar
y lloró, lloró y lloró.
Y si algo le prometió...
yo no lo alcancé a escuchar...

© JORGE YAÑEZ CHILE 2012.Ultima modificación: 08-Jun-2013 15:13
Inicio Obra poética musical Poetas que ha interpretado Cantando con sus amigos Grandes Temáticas Actuación Mapa Contacto